viernes, 14 de mayo de 2010

RELATO EROTICO: LA NIÑA MARIPOSA

El cuarto de baño estaba lleno de vaho.


Mientras, el agua caliente cubría la Bañera de patas de León.
Ella se acercó al espejo y escribió su nombre muy despacio casi acariciando el cristal.
No había mucha luz, rozaba la intimidad las llamas de unas velas colocadas estratégicamente por el suelo. El vino en su temperatura exacta y dos copas esperando impacientes ser servidas.

Desnuda y ansiosa le esperaba...con el deseo hambriento...
con los ojos cerrados...
imaginaba una y otra vez como sus manos recorrerían sus pechos...
como su boca , sus labios, su lengua humedecían sus pezones....
como se ponían duros con el roce y el calor.

Imaginaba sus besos... cada vez más pasionales...
como se mordían los labios... como le devoraba el cuello.

Imaginaba su miembro duro, rosado, maravillosamente apetecible...
podía sentir sus latidos...

podía imaginar el tacto al jugar con su lengua con sus labios,sentir su calor...


Lo Imaginaba dentro de ella, embistiéndola con furia, dándose entero, robándole el alma y los orgasmos...muriendo de placer.

Imaginaba... Imaginaba.... y la excitación y la humedad le recorrían las ingles...y bajaba por sus piernas...

Abrió los ojos... alguien abría la puerta tras ella... la agarraba de la cintura y le besaba el cuello...

no se dijeron nada....

se cerró la puerta a la imaginación.,

dando paso a lo real, a la pasión...al inmenso deseo contenido

Fuente: Abigail López (Ganadora del concurso de relatos eróticos mes de Abril)

lunes, 10 de mayo de 2010

RELATO EROTICO: PLACIDO ESTERTOR

Apareció sinuoso…Entró en la habitación lúgubre de hotel donde antaño habían pasado noches interminables. Allí estaba, sensual como ningún artista supo retratar a las mejores divas; con una silueta que rozaba la perfección de mujer y una mirada camaleónica, mirar que siempre tuvo grabado en sus entrañas.

Marcos se acercó, erecto, hacia el lecho donde África yacía, serpenteando…Él se quitó su gabán dejándolo en una silla junto a la chaqueta que ella previamente lanzó, nerviosa, sin saber dónde colocar, cómo poner, para estar lo más hermosa posible para él; y fue dando pasos lentos. No hablaban, sólo se miraban como queriendo hablar sin articular ningún sonido, en silencio se expresaban los más álgidos sentimientos, opinaba él.

Y así, atravesando su mirar cuan lanza de hierro, se fue aproximando, pausado, como queriendo retar al tiempo. A Afri, como él siempre solía llamarla, esos minutos se le antojaron eternos, hasta que sintió de repente su mano cálida acariciándole la rodilla. Ese contacto la desequilibró, pues cuántas noches había ansiado tocarlo, sólo tocarlo, sentirlo cerca y no en la maldita distancia. Se aproximó más aún a ella, sin besarla, sólo necesitaba sentir su respiración, ésa que también él añoraba en su piel desde hacía años, cuando se apoderaba de su inocencia.

Cuando se sentó al fin a su lado no pasó mucho tiempo hasta que se acomodó a su lado, yaciendo juntos, unidos y enamorados, como nunca lo habían dejado de estar, a pesar de la distancia, a pesar de esa cruz de la se despojaría para siempre tras esa noche juntos. Se tumbó y sus labios se acercaron trémulos de deseo. Primero la besó despacio, después, dominados por la pasión, se besaron fuerte, vibrando los labios. El cuerpo de ella se estremecía cuando lo sintió besando sus bustos, erectos y calientes. Los exploró, los acarició, dejó su huella en su piel atravesándola hasta las entrañas.

Ya estaban juntos, silenciosos, sus cuerpos desnudos, convulsos. Apasionado le besó su silueta, perfecta y cálida, cada vez más cálida; se apoderó de su cuerpo mojado y durante unos instantes fue su amo, apropiándose de su cuerpo y de su alma. La penetró y ella creyó desfallecer del placer, sintió arder el alma; y rompieron el silencio sus gritos de placer. Los gemidos se hicieron mutuos, la besaba, la penetraba, se movían casi sin sentido durante horas que parecieron segundos, sin hablar, sólo besándose, sólo amándose.

La trasladó a la irrealidad moviéndose sin dejar de palparla, sin dejar un solo rincón de su piel. La amó hasta dejarla sin sentido, embarcándola en un delirio de pasión. Extasiada, agónica, alcanzó el clímax de sus pasiones con un grito que les hizo rozar la inconsciencia, amándose, teniéndose al fina tras años de expiración en su ansia de luchar contra el amor hacia él, el hombre al que amó más que a su propia existencia.

Ni los años, ni los hijos, ni el matrimonio idílico sanaron su aflicción, la angustia por no amar a quien siempre amó, por no gozar al dueño de su desconsuelo. Esa noche, al fin, el trance llegó a su fin, no permitiría jamás que nadie, ni la maldita sociedad ni el estatus volviesen a convertir su vida en un sino enardecido, en una agonía en vida.
Volvió a ser dueña de su propia vida y la de él, juntos, siendo uno, amándose sin volver a escapar, mas escapando unidos de su propia existencia.

Autora: Nuria Bayo Martín (Huelva)

jueves, 29 de abril de 2010

CANCIONES PARA REALIZAR UN BUEN STRIP-TEASE

Siempre has soñado con protagonizar una escena tan tórrida como en Nueve Semanas y Media, sin embardo el miedo a hacer el ridículo se apodera de ti. Pero ahora todo cambia porque Secretísima te facilita unas sencillas instrucciones para no morir en el intento.

Esta noche saca tus armas de mujer, porque toca sexo, pero del bueno. Prepárate para vivir una experiencia divertida e inolvidable… ¿ preparada?

No creas que hacer un buen strip-tease es solo cosas de profesionales. Hasta la más inexperta puede poner a 100 a su chico con un sensual vaivén de caderas.

El juego de mirar y no tocar resulta de lo más excitante, y sobre todo para un hombre. Así que si quieres sorprender a tu pareja con un regalito muy hot.... anota estos consejos para hacer un strip-tease y no morir en el intento.

El ritual pre strip-tease

1.Elección de la música

Hay que prepararlo todo, así que consigue una banda sonora que ayude a caldear el ambiente. Desde el famoso 'You can live your hat on' de Nueve semanas y media, hasta la banda sonora de Full Monty, para añadir diversión. Pero siempre puedes sorprender con una melodía desconocida.

2.Prepara tu piel

Relájate tomando un baño. Después aplícate una dosis de crema hidratante por todo el cuerpo. Pero mejor, que tenga un aroma especial o que brille

3.¿Qué me pongo?

Es importante la lencería que uses. No vale cualquier cosa. Un picardías o un conjuntito muy sexy de Secretísima son infalibles.

Y para cubrirte... Apuesta por prendas que se desabrochen fácilmente para minimizar los obstáculos como por ejemplo un batín anudado a la cintura... Y los tacones no pueden faltar.

Llegó la hora del strip-tease

4.Empieza con serenidad y se muy dulce y sensual en tus movimientos. No te olvides de sonreír, y de jugar con la mirada. Muévete siguiendo el ritmo de la música y entretente el tiempo suficiente en cada prenda. Las prisas no son buenas, y menos cuando se está en pleno strip-tease.

5.Exhíbete como sabes.

Muéstrale a tu chico tus encantos y excítale con el juego de insinuar, no enseñar. No hace falta quedarse en cueros.

6. La pose final

Durante el strip-tease debes mantenerte a una distancia pronunciable, pero a medida que la música vaya terminando, ve acercándote hacia él. Piensa cómo vas acabar. Sentada sobre él, de rodillas, con una pose muy erótica...


Prometo facilitaros una lista con las mejores canciones según el momento, para hacer un buen strip-tease.

viernes, 9 de abril de 2010

¡ATAME!

Si lo tuyo es dejarte hacer, te sugerimos una de las mejores maneras de sentir el placer extremo... Ponte unas esposas y deja volar la imaginación. Secretísima te propone estas cintas de seda con las que te sentirás sexy e irresistible. Son lo suficientemente largas como para poder atarte a la cama, a la mesa... Además, al no necesitar llaves para cerrarlas, te permite acabar de jugar en el momento que tú decidas. Su suavísimo tacto te cautivará.
Hazte con ellas por sólo 18,95 €.

Consejo Secretísima: Véndate los ojos. ¡Te sorprenderás con el resultado!

Solución anticrisis: Recuerda que el precio del conjunto de esposas y antifaz es de sólo 29.95 €.