lunes, 11 de enero de 2010

AUTORA DEL RELATO EROTICO EL MUNDO DE INTERNET

Seguro que no has pasado por alto el relato de nuestra última ganadora y tenías ganas de conocer a su autora... Ha llegado la hora.


Su nombre es Natalia Ibañez de Tres Cantos (Madrid)

¡Felicidades Natalia! Seguro que ya está disfrutando de tu regalito.

viernes, 8 de enero de 2010

RELATO EROTICO: EL MUNDO DE INTERNET (V)

Pero entre nosotros sentíamos que ese era el final, no lo hablamos pero sabíamos que ya no volveríamos a repetirlo y no queríamos soltarnos para no romper ese embrujo.
Al rato me vestí y salí de esa casa para siempre, después desapareció, no volví a saber nada de el, desde ese día no hemos vuelto a hablar, ni a escribirnos, ni a vernos.
Algunos días creo que todo fue un sueño que yo no he hecho nada de esto y que nunca conocí a ese hombre maravilloso que me hizo sentir mas deseada que en mi vida, algunas veces tengo tentaciones de volver a ese ático y ver si el sigue allí o solo fue un sueño estupendo y muy pero que muy placentero, si verdaderamente esa es su casa y como será su vida real, pero luego pienso que algunos buenos recuerdos son mejores en la mente y que igual si repitiéramos no seria lo mismo.

Aunque creo que hubiese sido capaz de enamorarme de ese hombre, si no lo hice un poco ya y tras esa experiencia me plantee si seguir con estas paginas y conocer a mas gente o quedarme con este sabor agridulce de boca que tengo al recordar a ese hombre que consiguió que cambiara mi forma de pensar y de ver la vida.

No se si volveré a quedar con algún hombre por Internet aunque supongo que con el tiempo si, de momento he vuelto a escribir a otros hombres y ha ilusionarme por ver si alguno que otro me ha escrito, ahora me siento como una quinceañera que quiere experimentar cosas nuevas y que le gusta sentirse deseada y aunque no puedo sacar la imagen de ese cuerpo desnudo de mi cabeza y muchas veces estoy tentada de llamarlo o volver a escribirlo y normalmente me sorprendo acariciándome recordando esas caricias, esa lengua, ese pene, esa forma de amar tan apasionada, he decidido que esa es la experiencia que necesitaba para abrir mi mente a las nuevas tecnologías y ver la vida del color del sexo que al final es una de las pocas cosas que nos hace felices sin tener que gastar dinero que es lo que nos hace quebrarnos la cabeza a diario.

No se si con esta experiencia me he vuelto un poco frívola pero descubrir que tener buen sexo es tan fácil como mandar 4 mail a alguien te hace pensar no crees.
Ahora el es mi fantasía mas común en mis momentos de intimidad personal y creo que no lo llamare nunca mas por no romper ese embrujo de misterio y recuerdo de una noche perfecta, Igual no fue tan perfecta la verdad que ya no reconozco las cosas que pasaron en realidad y las cosas que forman parte de mis fantasías pero bueno mis recuerdos estas ahí y no creo que se me olvide en mucho tiempo.
Bueno ser felices con vuestro sexo, solos, acompañados o por Internet.

jueves, 31 de diciembre de 2009

RELATO EROTICO: EL MUNDO DE INTERNET (IV)

Sin entrar en la casa me tumbo en una de las tumbonas de la terraza del ático, las estrellas estaban saliendo y la luz era tenue, empezó besando mi boca y desabrochando mi camisa mis pezones se pusieron duros al sentir el fresco de la noche pero el calor de mi cuerpo contrarrestaba todo, beso cada centímetro de mi piel que quedo al aire de la noche y desabrocho mi falda que dejo caer por mis piernas, me quito uno de los zapatos empezó a acariciar mi pie, subió suavemente por la pierna me quito la media y comenzó a lamerme los pies, ese acto me hizo estremecer, luego realizo lo mismo con el otro pie y me quede tumbada en aquella maravillosa terraza solo con mi fantástico conjunto negro, no me dejaba ni tocarlo me dijo que era mi día y que solo quería que yo disfrutara que el me haria todo lo que a mi me gustaba, aparto el tanga a un lado y comenzó a acariciarme, al momento su lengua estaba acariciando mi clítoris completamente mojado por la excitación, mi culo estaba dibujando círculos como hace siempre que estoy muy caliente y creía que iba a estallar de la excitación.

Conseguí que me dejara desnudarlo, y contemple a la luz de la luna que ese cuerpo era real, esos abdominales bien marcados, ese pecho fuerte, completamente depilado y era maravilloso verlo desnudo, tenia un pene normal no excesivamente grande aunque si gordo, y lo mejor era aquella forma curvada que me vuelve loca.
El volvió a chupar mi cuerpo y sobre todo mi clítoris cuando mi cuerpo empezó a sentir unos pequeños escalofríos de placer el bajo mi tanga y me penetro, yo estaba completamente húmeda con lo que la penetración fue muy suave y placentera no recordaba las cosas que le había contado hasta que el comenzó a hacerme cada una de esas cosas que le dije que me volvían loca, como decirme guarderías al oído, hacerme el amor de una manera lenta y cariñosa………. me quito el sujetador y comenzó a mordisquearme los pechos, cosa que me hizo estremecer y de repente no pude evitar un chillido de placer madre si si si llego ese momento dulce en el que mi cuerpo deja de ser racional y se convierte en algo con vida propia, se estremece y disfruta dejándose llevar, el saco su miembro erecto de dentro de mi y volvió a acariciar mi clítoris con su lengua pero muy suavemente, unos escalofríos recorriendo todo mi cuerpo y empiezo a desear que me posea otra vez, le empujo para atrás y le tumbo sobre el suelo.
Cojo su pene y comienzo a besarlo, a lamerlo a mordisquearlo y el empieza a gemir y sus gemidos de placer me hacen sentir especial, sentir que soy capaz de hacer con ese hombre cualquier cosa que me proponga y eso me hace verme mas atractiva y segura.
Me subo encima de el cojo su pene con la mano y lo introduzco en mi vagina, con lo que la penetración es completamente profunda y placentera para los dos.
Empiezo a moverme con círculos lentos y luego algo mas rápidos y mas y mas, el pone los ojos en blanco después de unos segundos su cuerpo se estremece y no puede evitar dar un grito en el momento de su orgasmo, yo estoy escitadisima y no quiero parar, el lo nota me quita de encima y me pone de nuevo en la tumbona, con su miembro aun en erección comienza a penetrarme fuertemente, esa brutalidad que no esperaba me hace reaccionar y mi cuerpo comienza a desearle mas si cabe no lo podía creer me iba a correr de nuevo ese hombre estaba tocando las teclas adecuadas para que mi cuerpo lo deseara solo a el, y al darme cuenta que estaba en una terraza comencé a imaginarme a todos los vecinos escuchándonos algunos incluso mirándonos y me puse completamente cachonda, se lo comente y comenzó a gemir con mas fuerza como si le gustara la idea de que sus vecinos nos pudiesen pillar y así con esa fantasía de que nos estaban mirando nos envolvimos en un orgasmo simultaneo que nos dejo exhausto, nos quedamos un rato los dos tumbados en aquella terraza de aquel ático viendo esas hermosas estrella y aquellas torres que de noche son aun mas maravillosas.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

RELATO EROTICO: EL MUNDO DE INTERNET (III)

Pensé que gracias a ese momento de intimidad personal no me apetecería mucho acostarme con ese hombre ese día y me alegre de haberme acariciado porque así podría decirle que no soy de esas que se acuestan con un hombre el primer día que eso siempre queda muy bien, aunque la verdad es que si que lo soy porque pienso que una se puede acostar con quien quiera cuando le de la gana sin que nadie tenga que criticarlo.

Fui a la cómoda para ponerme un conjunto de ropa interior sexy porque en una de las mil preguntas que nos hicimos me dijo que le chiflaban las chicas con lencería bonita y yo soy una loca de la lencería, me mire en el espejo de mi habitación con aquel conjunto y esa cara de estar satisfecha y feliz que hacia que me viera radiante, cogi unas medias con liguero las perfume y me las puse, vacíe medio armario, me probé unos pantalones, luego un vestido, así hasta que no tenia nada mas que probarme y finalmente me puse una falda, una camisa un poco escotada y unos tacones altos, me maquille y me fui a la cita.

Estaba nerviosísima, llegue 15 minutos antes y eso que me perdí, me metí por una salida que no era y di un poco mas de vuelta, pero el caso es que ahí estaba yo esperando a un hombre que no tenia claro como seria con ganas de salir corriendo y volverme a mi casa pero sin poder dar un solo paso porque quería verlo, quería saber si seria como me lo imaginaba y sentir si realmente me atraía o no.

A la hora que habíamos quedado apareció una moto, el motorista me saludo se quito el casco y vino a darme dos besos, madre si que era el, era esa mirada, era esa sonrisa y de repente sentí entre mis piernas ese calor que me decía que daba igual lo que hubiese pasado en la bañera mi cuerpo deseaba las caricias de ese hombre.

Fuimos a un bar a tomar café, no podía apartar la vista de aquellos ojos tan penetrantes, tan bonitos, tan azules, tan sinceros y que me miraban como si yo fuese una diosa.
En el bar hablamos de todo de nuestras vidas, de nuestras charlas por Internet y de las cosas que esperamos de la vida, poco a poco caí en la cuenta que estaba con un completo desconocido y me sentía como si lo conociera de toda la vida estaba a gusto y no quería que eso terminara por lo menos no así.

Terminamos el café y fuimos a su casa, un ático precioso, la terraza tenia unas vistas increíbles, a un lado la sierra y al otro las nuevas torres de Madrid que me tienen fascinada, y entre tanta belleza el abrazándome desde atrás y besando mi espalda porque sabia que es mi punto débil ya que esa fue una de las preguntas que nos hicimos, en esa postura vimos el atardecer y comenzamos a besarnos, no podía creer que mi cuerpo reaccionara así, casi sin que ese hombre me tocara mi sexo estaba completamente húmedo y caliente, estaba preparado para recibir a ese hombre que me abrazaba fuertemente como si no quisiera que me escapara nunca y deseara que ese momento fuese eterno.
Me sentía deseada, de repente todos esos complejos que tengo y esa mania de ocultar los defectos de mi cuerpo se esfumaron ese hombre me deseaba a mi, me hacia sentir maravillosa y sus palabras y sus manos hacían que me sintiese tremendamente especial.